PASO de Jesús con la Cruz a Cuestas
Al terminar la guerra de la
Independencia la Hermandad de la Sangre de Cristo se encuentra con los
pasos prácticamente inservibles. Por ello encarga una serie de
trabajos a varios escultores. El artista alcañizano Tomás
Llovet Pérez, en el año 1818 realizó la
bellísima imagen del Señor para el paso
“Jesús Camino del Calvario”. Obra realizada en pino
y de 1,60 metros de altura fue estructurada en seis piezas: tronco,
piernas, brazos y cráneo. La cara se concibió aparte
para poder introducir ojos de cristal. Fue bendecida por el Arzobispo
de Zaragoza, Don Manuel Vicente Martínez Giménez, el
día 8 de marzo de 1818.
En el Capítulo de la
Hermandad de la Sangre de Cristo de 21 de abril de 1823 se tomó
el acuerdo de construir las imágenes que faltaban para este
paso. Como el precio que dio Llovet era muy superior a los noventa y
cinco duros presupuestados por Don Pedro León se le adjudicaron
a éste la construcción de tres figuras: un soldado, el
cirineo y un hebreo. En 1824, se completaría el paso con la
incorporación de la Verónica, obra del escultor
Matías Ayerdi.
Consta pues, que en la
procesión del Santo Entierro de 1860 el noveno paso que
aparecía en el orden procesional era “La Cruz a
Cuestas”, con las cinco figuras, talladas en madera y
policromadas. Lo portaban dieciséis hermanos.
En 1909 se convocó un
Concurso de Reforma del Santo Entierro. El proyecto ganador
proponía una serie de innovaciones en los pasos. En lo
concerniente a los episodios relacionados con el camino al Calvario
del Señor deberían representarse únicamente en dos
pasos para no prolongar demasiado la procesión: el primero
debería verse a la efigie del Nazareno con la corona de
espinas, vestido con túnica y manto, estando sujeta por un
cinturón del que penderían las cuerdas cuyos extremos
sujetarían dos soldados colocados a ambos lados de
Jesús, surgiendo en la escena la imagen de la piadosa mujer
Serafia, que después se la conocería como
Verónica(de Vera Jeón, verdadero retrato), que
portaría un lienzo plegado en tres partes iguales, puesta de
rodillas y en actitud de ofrecérselo al Señor para limpiar
su rostro, o colocada de pie detrás de Cristo, mostrando
impresa la divina faz en el lienzo. Además figuraría en
esta composición tras Jesús la imagen de Simón
(Cirineo) soportando el extremo inferior de la Cruz. Como se puede
observar el paso de Jesús con la Cruz a Cuestas existente en
ese momento coincide plenamente con lo propuesto en el proyecto, por
lo que no fue necesario realizar ningún cambio.
En 1935, en la Zaragoza
republicana, una huelga de terceroles, es decir de las personas
encargadas de llevar a hombros los pasos, no impidió la salida
del Santo Entierro ya que unos 400 jóvenes voluntarios (algunos
futuros fundadores de la Cofradía) los transportaron. A partir
de 1937 se fueron instalando ruedas a los pasos.
Cuando se fundó la
Cofradía en 1938, la Hermandad de la Sangre de Cristo le
confió la custodia del paso titulado” Jesús Camino
del Calvario” o “de la Verónica”.
Desde 1941 hasta 1957
salían los dos pasos en la procesión del Santo Entierro,
pero en la procesión del Santo Encuentro solamente salía
su nuevo paso titular “La Caída del señor”.
La imagen de Jesús con la
Cruz a Cuestas, el Sábado Santo se desmontaba del paso y
quedaba expuesta en la iglesia de Santa Isabel (San Cayetano), en la
capilla del Cristo Yacente.
En 1958 fue remozado totalmente,
eliminando todas las figuras que rodeaban la imagen de Jesús
con la Cruz a Cuestas y que se encontraban en muy mal estado. El
metalista Don Luis Quintana Aragonés construyo las tres
potencias de la imagen titular y una gran cruz metálica para la
procesión. La carroza fue también objeto de numerosas
mejoras en ese año y posteriores.
El 2 de abril de 1958 en la
procesión del Santo Encuentro salieron los dos pasos juntos
como lo hacen en la actualidad.
En 1965 se retocaron las luces.
En 1969 se produjo el cambio de
sede de la Cofradía a Santa Engracia. El 27 de abril de 1972 se
iniciaron las gestiones para solicitar el traslado de la imagen de
Jesús con la Cruz a Cuestas al mencionado templo. El día
26 de noviembre de 1973 la Hermandad de la Sangre de Cristo comunica
que había sido aprobada la petición y un mes más
tarde se firmó el documento de cesión.
El viernes 29 de marzo de 1974 a
las 20,15 la imagen fue trasladada en andas desde el patio del Colegio
de las Hermanas de María Inmaculada (Servicio Doméstico)
hasta la puerta de Santa Engracia. Este día la efigie del
Señor estrenó una túnica color nazareno, bordada en
oro, realizada por las Hermanas Oblatas de Cristo Sacerdote, regalo
anónimo de una persona íntimamente relacionada con
nuestra Cofradía.
Desde el 22 octubre de 1974 la
imagen recibe culto en la Basílica de Santa Engracia. Su
primera ubicación fue un altar ubicado en la Cripta y decorado
por los Hermanos Albareda.
En 1980 un hermano regaló
una carroza para el paso de Jesús con la Cruz a Cuestas, se
restauraron los faroles, la greca fue ampliada y también fue
restaurada la imagen por los Hermanos Albareda.
En 1981 se hundió el
garaje almacén de los pasos, pero este incidente no afecto a la
carroza del paso de Jesús con la Cruz a Cuestas porque estaba
en un taller para la reparación de la instalación
eléctrica.
El 2 de febrero de 1991 se
produjo un hecho desagradable, como fue el incendio intencionado de la
imagen de Jesús con la Cruz a Cuestas en su altar de la Cripta.
Una rápida restauración permitió la salida de la
imagen esa Semana Santa. Posteriormente se acometió la
restauración definitiva. En el mes de agosto de este mismo
año se cambió la ubicación de la imagen de
Jesús con la Cruz a Cuestas, colocándola en la iglesia
enfrente del altar de la Sagrada Familia.
En el año 2002 se colocaron
nuevas Potestades a la imagen de Jesús con la Cruz a Cuestas,
en las que van grabados los escudos de las originales (emblema de la
Sangre de Cristo, paño de la Verónica y emblema de la
Cofradía). La obra fue realizada por Metalisterías
Jesús Juste.
2006 se caracterizó por
ser un año de novedades: el artesano Don José Félez
Bernad, de Alcorisa, realiza en madera tallada una nueva greca y un
nuevo trono así como un ángel soportando el extremo de
la cruz, con las aportaciones de plata realizadas por los hermanos y
un posterior baño de oro se confecciona una corona de espinas en
Granda Talleres de Arte ( Alcalá de Henares ) y se retoma la
tradición de custodiar el paso, durante la procesión del
Miércoles Santo, por la Guardia Pretoriana.
En 2007 terminan las fases de
reforma del paso realizando una restauración de la figura del
Cristo a su policromía original en los talleres de Restauro
Aragón, situados en la calle Madre Sacramento. Para engalanar
más la talla se confecciona una medalla de la Cofradía
en oro, donada anónimamente, que portará en las
procesiones. Finalmente se realizan unas nuevas faldas en terciopelo
granate a cargo de la bordadora Pilar Marín Embid.
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